Conozca La Antigua Guatemala

 

 

...la ciudad colonial que ofrece una valiosa tradición cultural y religiosa

 

  

Casa de Encuentros Posada Belén, La Antigua Guatemala

 

    

  La Antigua Guatemala [Encuentros]

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Casa de Encuentros Posada Belén

 

Calle del Santo Hermano Pedro, Plaza de la Paz

La Antigua Guatemala; Guatemala, C. A.

Teléfono: (502) 7832-0666

 

Correo electrónico:

posadabelen.17@gmail.com

Página Web:

  www.bethlemitassanmiguelarcangel.org

 

 

    

ACLARACIÓN

  

En la información descrita a continuación se incluyen las actividades y servicios que ofrece Posada Belén en forma general y en situaciones de normalidad; sin embargo, para la realización de tales actividades y prestación de servicios en nuestros días, deberán atenderse las disposiciones gubernamentales vigentes relacionadas con la pandemia del COVID-19, y cumplir con los protocolos de seguridad sanitaria ya establecidos.

     

 

 

Historia e Identidad

 

En 1658, el Hermano Pedro recibió como limosna cuarenta Pesos que utilizó para la compra de un pequeño solar con su rancho de paja que sería destinado como casa de hospitalidad, es decir un hospital de convalecientes. Al lugar lo llamó La Casa de Nuestra Señora de Belén.

 

Durante el día la "Casita" servía como escuela de doctrina cristiana y las primeras letras para niños y adultos analfabetas; y por las noches se utilizaba como albergue a los forasteros y a los enfermos pobres.

 

El Hermano Pedro escribió un reglamento que fue adoptado también por las mujeres que atendían a la educación de los niños; estaba surgiendo lo que más tarde sería la Orden Bethlemita.

 

En 1664, el Hermano Pedro inició la obra y construcción de un hospital de convalecientes, pero al no contar con los medios y recursos suficientes trabajaba con sus propias manos; por ese ejemplo, lo imitaron muchos más, concluyéndola en 1665, llamándole Hospital de Convalecientes Nuestra Señora de Belén. La edificación fue totalmente destruida por el terremoto ocurrido en 1773:

 

El 25 de abril de 1667, el Hermano Pedro murió a los 41 años de vida y a los 15 años de haber llegado a Guatemala.

 

El 20 de agosto de 1667, se aprueban las nuevas Constituciones Bethlemitas. Con este acto nace jurídicamente una nueva Orden, la primera en la América colonial. El 25 de enero de 1668 se confirman esas Constituciones y los Bethlemitas emiten su primera profesión.

 

Actualidad

 

La Casa de Encuentros Posada Belén es un bello y maravilloso lugar para realizar charlas, congresos o seminarios, con bellas y amplias zonas verdes. Ideal para capacitaciones, conferencias, simposios, cursos o encuentros civiles o religiosos, privados o públicos, juveniles, empresariales, nacionales, regionales e internacionales. Tenemos lugares especiales para Ejercicios y Retiros Espirituales, Encuentros, Jornadas Espirituales, Talleres y Seminarios.

 

Posada Belén está ubicada en lo que fuera el Convento y Hospital de Convalecientes Nuestra Señora de Belén, cuyos orígenes datan desde 1658 y fundado por el Hermano Pedro. En nuestros días, dicho Convento se encuentra reconstruido; y el referido Hospital permanece en ruinas, pero el lugar se encuentra reacondicionado y jardinizado.

 

 

 

Después de la Canonización del ahora Santo Hermano Pedro, Posada Belén se ha convertido en un lugar muy visitado y de gran atractivo para los peregrinos. Quienes visitan esta Casa de Encuentros tienen la posibilidad de conocer la vida y misión de ese terciario franciscano.

 

Actualmente, Posada Belén está a cargo del Instituto de Hermanas Bethlemitas - Hijas del Sagrado Corazón de Jesús, herederas del Carisma y Espiritualidad del Santo Hermano Pedro de San José Betancur y de la Beata Madre María Encarnación Rosal.

 

A un costado se encuentra la edificación de lo que fue la antigua Iglesia Nuestra Señora de Belén, cuyo interior actualmente se encuentra remodelado y se destina a la realización de las actividades ya indicadas.

  

 

 

En el lugar, apreciamos esta Capilla:

 

 

Nuestra Misión

 

Compartir la Misión Evangelizadora Bethlemita con los diferentes grupos o personas para que, al facilitar el espacio físico de Posada Belén, sirvamos a nuestros hermanos y hermanas con fe, hospitalidad y caridad; participando así en el encuentro con Dios, con sus comunidades y con ellos mismos.

 

Instalaciones y Servicios

 

Los servicios que ofrece esta Casa de Encuentros se prestan en sus instalaciones, también remodeladas.

 

Tenemos servicio de alimentación. Contamos con habitaciones para hospedar a un grupo de personas. Disponemos de salones, capillas, comedor y amplios jardines para meditar.

 

Así observamos, como ejemplos:

Apartamentos:

 

 

Vistas desde el patio interior o antiguo claustro

 

 

Comedor:

 

 

 

 

 

Dormitorios:

 

 

 

 

 

Jardines

 

Como quedó indicado anteriormente, el antiguo Hospital de Convalecientes Nuestra Señora de Belén se encuentra en ruinas; sin embargo, al haber sido el lugar reacondicionado y jardinizado, los visitantes pueden disfrutar de un ambiente de naturaleza que motive paz y bien; y, asimismo, de recogimiento espiritual.

 

Apreciamos algunas de las áreas jardinizadas:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Frente a uno de los caminamientos [sendero peatonal] se puede observar la simbología de una estrella con una estela de luminosidad. Se trata de un signo como distintivo de la congregación franciscana para representar Paz y Bien:

 

 

 

Asimismo, puede apreciarse una antigua campana, que, posiblemente, repicó en su época en la antigua Iglesia ya referida.

 

Aún se pueden apreciar algunos muros, en ruinas, de lo que fue la construcción del indicado Hospital de Convalecientes. Es importante recordar que, en 1664, el Hermano Pedro inició esa obra, pero al no contar con los medios y recursos suficientes trabajaba con sus propias manos; por ese ejemplo, lo imitaron muchos más, concluyéndola en 1665. La edificación fue totalmente destruida por el terremoto ocurrido en 1773:

 

 

 

 

 

 

 

El Hermano Pedro construyó un oratorio al que llamó 'Sala de Armas', en el que únicamente él hacía sus ejercicios de mortificación (penitencias) y oraciones:

 

Ruinas de la 'Sala de Armas'

 

 

En uno de los muros se aprecia un nicho. En la actualidad, en ese lugar se colocó una escultura en honor al Santo Hermano Pedro. En la parte inferior se observa una pieza de mármol con una inscripción que recuerda lo expresado por aquel humilde terciario franciscano:

 

"Acordaos, Hermanos, que un alma tenemos y si la perdemos, no la recobramos"

 

Posada Belén es el lugar de la acogida, del encuentro con Dios y con las raíces de nuestro Carisma Bethlemita, porque en ella se siente la santidad del Hermano Pedro de San José Betancur. En efecto, en uno de los muros del antiguo Hospital se reacondicionó un nicho para honrar el lugar en donde él entregó su alma al Señor, el 25 de abril de 1667:

 

Así se encuentra el sendero peatonal hacia el indicado lugar:

 

 

Vista del interior del nicho:

 

 

Al fondo se colocó un mosaico con una pintura que representa al Hermano Pedro en su lecho de muerte: La pintura fue realizada por el autor guatemalteco Luis Alberto De León y León:

 

  

 

En el exterior y frente a Posada Belén se ubica Plaza de la Paz, dedicada en 1983 a la Beatificación del Hermano Pedro:

 

Plaza de la Paz

 

 

Con motivo de la Canonización de ese terciario franciscano, en el lugar se colocó una escultura en su memoria. La imagen tiene la mano derecha extendida como pidiendo ayuda para los necesitados; y en la mano izquierda sostiene una campanita como motivando y haciendo un llamado a la devoción religiosa:

 

  

Así se aprecia la Iglesia Beatas de Belén:

 

 

 

En lo alto de la fachada de dicha Iglesia aún puede apreciarse una bella escultura que representa el Misterio de Belén. Allí se encuentran las imágenes de los personajes bíblicos del Nacimiento, acompañados de una figura que representa al Santo Hermano Pedro quien, extasiado, quiso estar cerca para contemplar al Niño Jesús.

 

Entre otros aspectos, es importante mencionar:

 

Programa de capacitación orientado a la formación integral de la mujer indígena

 

A un costado de la Casa de Encuentros Posada Belén se localiza el Instituto Indígena Nuestra Señora del Socorro - Antigua Guatemala, internado e instituto formativo de diversificado para jóvenes de diferentes regiones de Guatemala que desean formarse para luego ser agentes de cambio en sus aldeas. Por su parte, el Colegio Belén ofrece formación integral desde preescolar hasta Diversificado:

 

Instituto Indígena Nuestra Señora del Socorro  - Antigua Guatemala:

 

A ejemplo del Santo Hermano Pedro de San José Betancur, el protector de los indígenas y menesterosos, en los albores del siglo XXI, con renovado amor por la juventud indígena guatemalteca y con mística educativa, el Instituto Indígena Nuestra Señora del Socorro se empeña en la formación integral de la mujer indígena, formando nuevas generaciones de maestras con conciencia de su identidad étnica y capaces de proyectarla dignamente en la sociedad donde les toque ejercer su profesión, tomando en cuenta los avances del mundo actual.

 

En el Instituto Indígena, a la luz de la filosofía Bethlemita y de una propuesta educativa que integra ciencia, cultura y evangelización, se forma mujeres indígenas concientes de su dignidad, libres, dignas, fraternas, comprometidas con los más necesitados; capaces de liderar procesos de cambio en su familia y comunidad, para una patria nueva y una sociedad más humana.

 
 

La Institución promueve la dimensión personal y sociocultural de la persona humana y la vincula a su entorno inmediato (familia y comunidad local) y mediato (municipio, país, mundo). De esta manera, se asume un carácter MULTIÉTNICO, PLURICULTURAL Y MULTILINGÜE. En el Instituto Indígena coexisten diferentes etnias indígenas y se hablan varios idiomas mayas.

Capacitación en el Instituto Indígena Nuestra Señora del Socorro - Antigua Guatemala

 

En el año 1992, el Instituto Indígena Nuestra Señora del Socorro, a fin de ampliar su cobertura, abrió una nueva sede en el Municipio de San Andrés Semetabaj y ha continuado dando respuesta a las necesidades de las jóvenes Indígenas, que desean superarse, a través de la formación académica y técnica que las capacita para incorporarse en el ámbito laboral. Con profundo sentido de pertenencia y amor, las Hermanas se entregan en esta obra esforzándose por brindar un servicio evangelizador con calidad académica, psicológica, espiritual y cultural. La Educación del Instituto Indígena se fundamenta en la Doctrina de la Iglesia, el Carisma Bethlemita y las leyes vigentes en Guatemala.

 

Al tener a Cristo como centro de la acción pastoral, se motiva a las jóvenes indígenas a vivir las actitudes propias del Carisma Bethlemita expresado en el cariño, servicio, entrega y alegría.

 

La formación de la mujer indígena, en esta obra de la Congregación, constituye un reto debido a la situación económica de las familias de las que las jóvenes provienen y porque, dada la lejanía del lugar en la que está situada la obra, se dificulta la contratación de docentes así como el acceso a los recursos tecnológicos.

 

Colegio Belén:

 

La Escuela Particular Mixta Belén, fundada el 12 de julio de 1973, tenía como objetivo el promover a los niños más pobres de las aldeas cercanas a La Antigua Guatemala, siguiendo el carisma de nuestros fundadores: el Santo Hermano Pedro y la Beata Madre María Encarnación Rosal.

 

Esta Escuela también tuvo como objetivo servir como "escuela de aplicación" para que las alumnas del Instituto Indígena Nuestra  Señora del Socorro realizaran su práctica docente.

 

Según Resolución No. 98-2003, de fecha 30 de septiembre del 2003, se autorizó la modificación del nombre de Escuela Particular Mixta Belén a Colegio Belén, como actualmente se conoce.

 

El Colegio Belén, como institución católica y mixta, tiene como finalidad lograr la integración entre Fe y cultura en la vida, y anhela construir la comunidad educativa. Para el logro de tales fines, implementa su Proyecto Educativo Institucional como una de las herramientas de gestión educativa cuya finalidad es lograr un Colegio que promueva y facilite la evangelización, propiciando una formación integral que abarque todas las dimensiones de la persona.

 

El Colegio pretende formar jóvenes con protagonismo histórico, comprometidos con la sociedad, capaces de liderar los cambios que necesita Guatemala en los ámbitos político, social y económico al crear una conciencia crítica, ecológica, moral y ética con sentido evangélico frente a la realidad nacional.

 

La acción educativa pretende evangelizar desde la cultura, superando el individualismo, y favoreciendo un proceso de conversión que lleve a la persona a una experiencia de encuentro con Jesucristo para que opten por un estado de vida que la realice en su vocación específica y de acuerdo a sus potencialidades.

 

Datos biográficos de la Beata Madre María Encarnación Rosal

 

La vida y obra de la guatemalteca Beata Madre María Encarnación Rosal permite conservar el carisma del Santo Hermano Pedro de San José Betancur, fundador de la Orden Bethlemita, cuyas Constituciones fueron aprobadas el 20 de agosto de 1667, y confirmadas el 25 de enero de 1668, según quedó indicado anteriormente.

 

Ella, nació en Quetzaltenango, Guatemala, el 26 de octubre de 1820, en el seno de una virtuosa familia de intachables costumbres cristianas. En el bautismo se le dio el nombre de Vicenta. Desde jovencita se sintió inclinada al recogimiento, el retiro y la oración. Por consejo de una buena amiga y orientada en su vocación por el Padre Ugarte, Párroco de la Iglesia del Espíritu Santo, el día 1 de enero de 1838, ingresó, con el consentimiento de sus padres, al Convento de las Bethlemitas en la ciudad de Guatemala, donde el 16 de julio del mismo año vistió el hábito religioso.

 

Superadas las pruebas de los años de formación y convencida de su llamamiento divino y de su gran amor a “Belén”, se dedicó con inmensa generosidad al Dios de su corazón, al bien espiritual propio y al de sus Hermanas. La voluntad del Señor la llevó muy pronto a escalar puestos directivos, hasta colocarla en el cargo de Superiora del Convento, en el año 1855. Redactó nuevas Constituciones de conformidad con el espíritu Bethlemita.

 

Por especial intervención de Dios, en 1857 dio comiendo a la devoción de LOS DOLORES INTERNOS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, propagada por ella durante toda su vida, y que fue alimento fecundo de obras de Fe, de Esperanza y de Caridad. Según dice la misma Madre María Encarnación en su Autobiografía: "(...) Desde el principio tuve licencia del excelentísimo Señor Arzobispo, dándomela primero de palabra y después por escrito para tener expuesto a Nuestro Señor, cada mes los 25, trayéndome a la memoria que los principales misterios de la Encarnación y Nacimiento son en día 25 (...)". Esta  primera celebración se realizó en el Beaterio de Belén de Guatemala, el 25 de agosto de 1857. Ella difundió esta devoción en su comunidad, entre las alumnas, padres de familia y personas amigas.

 

En 1861 dio forma definitiva a su obra. Con un grupo de Hermanas funda un nuevo Convento de Bethlemitas, en Quetzaltenango, su ciudad natal. Se inicia el noviciado, colegio, escuela, enfermería y orfelinato. Con el mismo permiso obtenido en Guatemala, también promueve en la nueva fundación, por los medios a su alcance, la misma devoción a LOS DOLORES INTERNOS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. El mensaje trasciende los límites del Convento y llega a la sociedad como una nueva invitación a orar y a pedir por las necesidades de la Iglesia.

 

Por los acontecimientos políticos y la persecución religiosa del año 1874, la Madre María Encarnación y su Comunidad sufrieron los rigores de la exclaustración. Con el fin de continuar su labor evangelizadora, la reformadora de la Orden Bethlemita llegó a Costa Rica, en 1877. Un año después, funda en Cartago y posteriormente en Heredia, una casa religiosa dedicada a la misión apostólica. La obra se desarrolla bajo la visible protección de la Providencia. En las religiosas se aviva el amor y la gratitud al Sagrado Corazón de Jesús, de quien todo lo reciben. En 1882, se concluyó la “Iglesita” que la Madre María Encarnación hizo construir en honor de ese Sagrado Corazón.

 

Así logró salvar y renovar la naciente Congregación de las Bethlemitas y conducirla al espíritu original y a un creciente fervor. Expresó audazmente nuevas formas de apostolado, especialmente para ayuda de los pequeños y los pobres.

 

En Costa Rica afrontó con valentía las amenazas del gobierno antirreligioso, en 1877-1855. Prefirió el destierro antes de renunciar a la misión evangelizadora. Sale con sus dos comunidades religiosas hacia Colombia.

 

En la ciudad de Pasto, Colombia, efectuó la fundación anhelada. En dicha ciudad fundó otro hogar para niñas pobres y desamparadas. La religiosa es considerada como una de las impulsadoras de la formación integral de la mujer en el continente latinoamericano. En este país, la Congregación Bethlemita encontró junto con la paz y la acogida, la vitalidad esperanzadora de elementos jóvenes que ingresan al Noviciado.

 

Movida por el entusiasmo de llevar la Palabra de Dios a otros lugares, se dirigió a Ecuador para atender varias solicitudes de fundación. En el camino y en forma inesperada cae del caballo en que viajaba; no obstante, prosigue y llega a Tulcán donde funda el Colegio. Después de algunos días de dolorosa enfermedad, durante los cuales dio ejemplo de paciencia, de conformidad con la Voluntad de Dios y de caridad, la Reformadora, célebre por la fama de su santidad, volvió al Padre de los Cielos el día 24 de agosto de 1886.

 

En el Siglo XX, cuando por motivo de la guerra el cuerpo de la Madre María Encarnación Rosal corría el peligro de ser profanado, las Hermanas Bethlemitas lo sacaron del sepulcro donde se encontraba para trasladarlo a Colombia. Al abrirlo, descubrieron con asombro que el cuerpo estaba incorrupto y se trasladó al Hogar que la misma religiosa había fundado en Pasto; lugar donde quedó celosamente guardado y conservado. Este aspecto se consideró muy especial y significativo, originando el procedimiento ante la Santa Sede para la causa de Beatificación que fue introducida el 23 de abril de 1976.

 

En 1978, proveniente de Roma, se presentó el Prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos, delegado de la Santa Sede, para corroborar el hecho que se comenta. Con esta visita fue nuevamente abierto el sepulcro de la Sierva de Dios y todos los allí presentes fueron testigos que el cuerpo de la Madre María Encarnación Rosal permanece y hoy permanece incorrupto.

 

El Decreto de Aprobación de Milagro fue firmado el 17 de diciembre de 1996. Ella, fue Beatificada por el Papa Juan Pablo II, en la ciudad del Vaticano, 4 de mayo de 1997.  En la homilía de la solemne Misa, el Santo Padre dijo:

 

“La Madre Encarnación Rosal, primera guatemalteca Beatificada, fue elegida para continuar el Carisma del Beato Pedro de San José Betancur fundador de la Orden Bethlemita, la primera latinoamericana.

 

Mujer constante, tenaz y animada sobre todo por la caridad, su vida es fidelidad a Cristo su confidente asiduo a través de la oración y a la espiritualidad de Belén. Ello le acarreó múltiples sacrificios y sinsabores, teniendo que peregrinar de un lugar a otro para poder afianzar su obra. No le importó renunciar a muchas cosas con tal de salvar lo esencial, afirmando: ‘Que se pierda todo, menos la caridad’

 

Desde lo aprendido en la Escuela de Belén, es decir, el amor, la humildad, la pobreza, la entrega generosa y la austeridad, vivió una espléndida síntesis de contemplación y acción, uniendo a las obras educativas el espíritu de penitencia, adoración y reparación al Corazón de Jesús”.

 

 

 

 

 

 

 

 

Imagen de la Beata Madre María Encarnación Rosal

 

Fuente:

 

Imagen: Web: www.bethlemitas.org.co/galeria/proceso-de-canonizacion-madre-encarnacion/

 

Datos biográficos: "Encuentro Personal con Cristo Vivo", Delmira María Vega Méndez, Bethlemita. Panamá.

 

 

En todos los países donde está presente, la Congregación Bethlemita se esfuerza en dar a conocer y sentir el ejemplo del Santo Hermano Pedro de San José Betancur y de la Beata Madre María Encarnación Rosal. Es así como en los centros, obras y trabajo se esfuerzan en transmitir a los destinatarios de su misión el amor y misericordia con que los fundadores quisieron hacer presente a Cristo en el momento y lugar en que les tocó vivir.

 Nota

 

Si usted desea conocer otros aspectos relacionados con la religiosa anteriormente indicada, puede ingresar directamente mediante el link: Breve Biografía de la "Monja Durmiente", la guatemalteca Beata Madre María Encarnación Rosal, que se incluye bajo el título  Exaltación Bethlemita  del apartado  Espiritualidad   de nuestra página de Inicio.

 

Fuente:

 

Itinerario de un peregrino en una "Ciudad Mística", La Antigua Guatemala (Ediciones Provincia Franciscana "Nuestra Señora de Guadalupe" de Centro América y Panamá) - Fray Damián Muratori - Fray Edwin Alvarado - Williams Mazariegos. Casa de Encuentros Posada Belén (Hermanas Bethlemitas) en La Antigua Guatemala. Algunos textos publicados en: Hermanas Bethlemitas, Provincia San Miguel Arcángel, Centro América y México; Página Web: www.bethlemitassanmiguelarcangel.org. Fotografías: CCN, y algunas aportadas en Casa de Encuentros Posada Belén.

          

 

    

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