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Generalidades en Cuaresma y Semana Santa

 

    

  Cuaresma y Semana Santa

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Las tradiciones de la iglesia católica han jugado un papel muy importante en el fervor religioso de la feligresía, por lo que la solemnidad de Cuaresma y Semana Santa es celebrada con mucha devoción.

 

Es el inicio de un tiempo de reflexión y conversión, en el que somos llamados a profundizar en el compromiso y sentido de nuestra vida cristiana; y con ello lograr una renovación espiritual para acercarnos más a Jesucristo.

 

Según la liturgia de la Iglesia, para el 2021, la Cuaresma inicia el 17 de febrero, Miércoles de Ceniza y finaliza el 28 de marzo, Domingo de Ramos. La Cuaresma tiene cinco domingos más el mencionado Domingo de Ramos. Las lecturas religiosas en esos días se relacionan con la conversión, la penitencia y el perdón.

 

Es, principalmente, el tiempo para la reconciliación con Dios. Son 40 días de preparación para la gran fiesta de la Pascua de Jesucristo.

 

(fotografía de archivo)

 

 

Para el presente año, y con el objetivo de adaptarse a las restricciones de salubridad por la pandemia del Covid-19, el rito del miércoles de ceniza tiene modificación:

 

Normalmente la imposición de la ceniza se realizada en las iglesias para que el sacerdote signara con ceniza la señal de la cruz en la frente de cada uno de los feligreses diciendo una de estas dos frases "Conviértete y cree en el Evangelio" o "Polvo eres y en polvo te convertirás".

 

Sin embargo, en esta oportunidad, en vez de repetirla a cada persona el sacerdote la dirá una sola vez a todos los presentes y, con las medidas de prevención y seguridad conforme a los protocolos ya establecidos, dejará caer la ceniza en la cabeza de las personas sin imponerla en la frente y sin mediar palabra alguna.

 

En el año ya indicado, los viernes de celebración de la Cuaresma, son:

 

Primer Viernes

19 de febrero

Segundo Viernes

26 de febrero

Tercer Viernes

5 de marzo

Cuarto Viernes

12 de marzo

Quinto Viernes

19 de marzo

Viernes de Dolores

26 de marzo

 

Asimismo, los domingos de celebración de la Cuaresma, son:

 

Primer Domingo

21 de febrero

Segundo Domingo

28 de febrero

Tercer Domingo

7 de marzo

Cuarto Domingo

14 de marzo

Quinto Domingo

21 de marzo

Domingo de Ramos

28 de marzo

 

Y, los días de celebración de la Semana Santa son:

 

Lunes Santo

29 de marzo

Martes Santo

30 de marzo

Miércoles Santo

31 de marzo

Jueves Santo

[Cena del Señor]

1 de abril

Viernes Santo

[Pasión del Señor]

2 de abril

Sábado Santo

-Sábado de Gloria-

[Vigilia Pascual]

3 de abril

Domingo de Resurrección

4 de abril

 

La imposición de la ceniza es un acto de Fe y humildad que debe servir para promover la reflexión; el arrepentimiento; la caridad; la penitencia y el ayuno, pues este último es algo más que abstenerse de comer, ya que también incluye otras privaciones para lograr una forma de vida sencilla. Además, como resultado del ayuno unido a la oración, el fiel creyente se sensibiliza con la caridad hacia los hermanos más pobres y desamparados. Es un simbolismo que se realiza como respuesta a la Palabra de Dios que nos invita a la conversión. Algo debe quemarse y destruirse en nosotros, es decir los hechos y actitudes indebidas, para dar lugar a la novedad de una nueva vida que Cristo quiere comunicarnos con la Pascua. ¡Dejémonos llevar por la grandeza de la Palabra de Dios!

 

El gesto de las cenizas, con el que nos ponemos en marcha, nos recuerda nuestra condición original: Hemos sido tomados de la tierra, somos de barro. Sí, pero barro en las manos amorosas de Dios que sopló su espíritu de vida sobre cada uno de nosotros y lo quiere seguir haciendo, quiere seguir dándonos ese aliento de vida que nos salva de otro tipo de aliento: La asfixia sofocante provocada por nuestros egoísmos; asfixia provocada por ambiciones y silenciosas indiferencias; asfixia que ahoga el espíritu, reduce el horizonte, y anestesia el palpitar del corazón; asfixia que apaga nuestra Fe, enfría nuestra Caridad y cancela nuestra Esperanza. Vivir la Cuaresma es anhelar ese aliento de vida que nuestro Padre Eterno no deja de ofrecernos.

 

Cuaresma es un tiempo en el que la Iglesia evoca la Pasión de Cristo que precede a la solemnidad de la Pascua, es decir, que la Iglesia se prepara a celebrar dignamente el misterio de la Redención; verificándose la Cuaresma así misma sobre el ejemplo de Cristo que fue tentado durante cuarenta días en el desierto. Por consiguiente, es un tiempo de oración, ayuno y penitencia. La solemnidad de la Pascua -que significa Paso- abarca el triduo de la Muerte, de la Sepultura y de la Resurrección de Cristo.

 

Cuaresma asume una connotación bautismal en el sentido que las personas, dejándose iluminar por la palabra de Dios, tienen que formularse nuevamente las opciones del propio bautismo como expresión de una vida renovada. También, la penitencia cuaresmal entra en esta dinámica bautismal. Mediante la renuncia a lo superfluo el devoto abre su mente hacia la conversión, haciéndolo disponible a la reconciliación con los hermanos.

 

Cuaresma es tiempo de memoria: ¿Qué sería de nosotros si Dios nos hubiese cerrado las puertas? ¿Qué sería de nosotros sin su misericordia que no se ha cansado de perdonarnos y nos da siempre una oportunidad para volver a empezar? ¿Dónde estaríamos sin la ayuda de tantos rostros silenciosos que nos tienden la mano y con acciones muy concretas nos devuelven la Esperanza y nos ayudan a volver a empezar?

 

Recordando en la historia…

 

Fue en el Concilio de Nicea, realizado por el emperador romano Constantino I, en el año 325 después de Cristo, donde se reconoció la Semana Santa, ya que se declaró la creencia en la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo; señalándose, también, cuando debía ser la Pascua y la forma de establecerla.

 

Con el transcurrir del tiempo, los frailes franciscanos se consagraron, con abnegada dedicación, a la conservación de las tradiciones religiosas adquiridas; y fueron ellos, los que establecieron el Santo Vía Crucis, que es una de las expresiones más significativas y representativas de la celebración religiosa de la Semana Santa, que es la conmemoración católica que motiva a muchos fieles a reflexionar sobre la dimensión del sacrificio de Jesús en beneficio de la humanidad.

 

Símbolos que representan los instrumentos de la

Pasión de Jesús [Atrio del Templo de San Francisco]

 

 

 

    

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